Arranca en octubre la construcción de Coatlicue: la supercomputadora mexicana 7 veces más poderosa que todo el cómputo público de América Latina
México empieza a construir Coatlicue en el IPN Zacatenco: 314 petaflops, 14,480 GPUs y 6,000 millones de pesos para liberarnos de AWS y Azure. Aquí te explico qué significa de verdad.
Este mes arranca la obra. No es un anuncio, no es un PowerPoint en conferencia de prensa. La construcción de Coatlicue, la supercomputadora más poderosa de América Latina, inicia oficialmente en octubre de 2026 dentro del campus Zacatenco del Instituto Politécnico Nacional. Y si todavía no le has puesto atención a este proyecto, es momento de hacerlo, porque lo que está pasando es un brinco tecnológico que México no había dado en décadas.
Qué es Coatlicue y por qué el nombre le queda
Coatlicue es la diosa azteca de la tierra, madre de los dioses, la que sostiene todo. No mal nombre para una máquina que va a procesar el equivalente a 375,000 computadoras trabajando al mismo tiempo.
En números concretos: Coatlicue tendrá 14,480 unidades de procesamiento gráfico (GPUs) distribuidas en cerca de 200 gabinetes refrigerados por agua, logrando una capacidad de 314 petaflops. Eso se traduce en 314 cuatrillones de operaciones matemáticas por segundo. El gobierno está invirtiendo 6,000 millones de pesos en esta infraestructura, con 24 meses de construcción para tenerla lista en 2028.
Quién opera todo esto: la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), junto con la Secretaría de Ciencia y Tecnología, con un consejo directivo que definirá los porcentajes de acceso por sector.
Los números que hacen histórico esto
Para entender la escala hay que comparar. Pegaso tiene una capacidad de 21 petaflops de rendimiento teórico, no 42 petaflops. La confusión probablemente viene de que Petrobras tenía una capacidad total combinada de 42 petaflops antes de instalar Pegaso. Coatlicue, con 314 petaflops, la supera por un factor de 7 veces. No es una mejora incremental. Es otro nivel.
Y aquí está el dato que poca gente está dimensionando: el Clúster Nacional de Supercómputo de México hoy tiene una capacidad total de apenas 9.45 petaflops, sumando los equipos de la UNAM, el IPN y otras universidades. Coatlicue sola llegaría a 314. O sea, esta máquina multiplicaría por 33 toda la capacidad de supercómputo público que México tiene acumulada actualmente.
A nivel mundial entraría al top 10 global de supercomputadoras, aunque a distancia del líder absoluto, El Capitán tiene un rendimiento sostenido de 1.742 exaflops, que equivale a 1,742 petaflops (no 1.8 millones de petaflops, que sería 1,800 exaflops). Eso no le quita mérito a Coatlicue: las supercomputadoras del top 10 mundial son exactamente el tipo de infraestructura que sirve para entrenar modelos de IA de clase mundial, hacer simulaciones climáticas precisas o modelar proteínas para investigación médica.
Por qué México necesita esto en lugar de simplemente usar la nube
Esta es la pregunta legítima. AWS, Google Cloud y Azure existen. ¿Para qué gastarse 6,000 millones de pesos?
Hay tres razones concretas:
1. Soberanía de datos. Cuando un investigador del IMSS o del CINVESTAV corre experimentos en AWS, los datos viajan a servidores en Estados Unidos. Con Coatlicue, el cómputo se queda en México. Para análisis de datos fiscales, información de salud pública o simulaciones de seguridad nacional, eso no es un detalle menor.
2. Costo a escala. Entrenar un modelo de lenguaje mediano en AWS puede costar entre 50,000 y 500,000 dólares dependiendo del tamaño. Eso está fuera del alcance de cualquier startup o universidad mexicana. Una infraestructura pública con acceso subsidiado cambia completamente la ecuación para quienes hacen ciencia y tecnología en México.
3. Capacidad sin throttling. Los proveedores de nube priorizan a sus clientes más grandes. Una startup mexicana compite por GPUs contra Meta, Microsoft y las 500 de Fortune. Con cómputo propio, México puede garantizar tiempo de cómputo a sus investigadores sin depender de cuotas ni disponibilidad regional.
Eso sí: Coatlicue no reemplaza la nube para todo. Para cargas variables, para startups que arrancan o para proyectos pequeños, AWS y Google Cloud siguen siendo la respuesta correcta. El punto es que para investigación de largo plazo y entrenamiento de modelos nacionales de IA, México por fin tendrá su propia infraestructura.
Quién va a tener acceso
La estructura de acceso todavía se está definiendo, pero el marco ya está trazado. Habrá tres grandes bloques de usuarios:
- Sector científico y educativo: universidades, centros de investigación, el IPN y la UNAM tienen prioridad. Esto incluye investigadores en clima, salud, geología y materiales.
- Gobierno federal: análisis de datos fiscales y aduaneros (piensa en cruzar bases de datos para detectar evasión), modelos predictivos para la Guardia Nacional, Pemex y sus análisis sísmicos para exploración de hidrocarburos.
- Sector privado y startups: empresas y emprendimientos podrán contratar tiempo de cómputo. Sin precio oficial todavía, pero la idea es que sea accesible para startups de IA mexicanas que hoy no pueden competir por falta de compute.
Esto último es lo que más interesa al ecosistema tech. Las startups mexicanas de IA hoy viven en un mundo de inequidad computacional: compiten contra empresas americanas y europeas que tienen acceso a miles de GPUs propias o acuerdos preferenciales con nube. Coatlicue no resuelve todo eso de golpe, pero abre la puerta.
Si te interesa el ángulo regulatorio, México ya tiene su ley de IA con cárcel incluida, aprobada este año, que establece el marco bajo el cual va a operar este tipo de infraestructura de cómputo público.
Coatlicue no llega sola: el contexto más amplio
El gobierno no está apostando solo a una máquina. Coatlicue es la pieza central de la Fábrica de IA de México, presentada en mayo de 2026. Junto con eso, el país ya tiene tres centros de diseño de semiconductores en Puebla, Sonora y Jalisco. El plan, aunque ambicioso, tiene coherencia: supercómputo + semiconductores + formación de talento (hay más de 100,000 becas y proyectos de investigación activos) es la combinación que han seguido Corea del Sur, Taiwan y más recientemente India para entrar al juego tech global.
El presupuesto de ciencia y tecnología para 2026 creció en 1,676 millones de pesos respecto a 2025, con más de 37,360 millones asignados al sector. No son números de Estados Unidos ni de China, pero para México son históricamente altos.
Y si quieres ver cómo las nubes de hipercómputo ya están transformando lo que las empresas pueden hacer hoy, Google Cloud Next 2026 mostró los TPUs de 8a generación y lo que Gemini Enterprise significa para operaciones a escala: eso es exactamente contra lo que México va a competir con infraestructura propia.
Lo que cambia para un investigador o startup en México
La neta, el cambio real se va a sentir en 2028, no hoy. Pero el hecho de que la construcción arranque este mes en serio es la señal más clara que ha dado México en décadas de que esto va.
Para un investigador del CINVESTAV que hoy espera semanas para correr una simulación en los clusters compartidos de la UNAM, Coatlicue significa poder ejecutar esos cálculos en horas. Para una startup de IA en Guadalajara que quiere entrenar su propio modelo en lugar de usar GPT-6 o Gemini 4 de API, significa tener acceso a infraestructura que hoy simplemente no existe en el país.
No es una chimba que esto llegue de la noche a la mañana, y todavía hay preguntas sin responder: ¿cuánto va a costar el acceso para privados? ¿Qué porcentaje del tiempo de cómputo va a reservarse para cada sector? ¿Cómo se va a gestionar la seguridad de los datos en un sistema multiusuario? El consejo directivo tiene trabajo que hacer.
Pero el primer ladrillo ya se está poniendo este octubre en Zacatenco. Eso, en México, ya es bastante.
Meterlo en la operación de un negocio o entender qué cómputo conviene para qué problema: eso ya es harina de otro costal.
Fuentes
- Xataka México: Coatlicue, 14,480 GPUs, la más potente de Latinoamérica
- Infobae México: La primera Fábrica de IA en México y Coatlicue
- La Jornada: Construcción de Coatlicue inicia en Zacatenco del IPN
- El Heraldo de México: Coatlicue se quedará en Zacatenco
- PorEsto: México apuesta por ciencia y tecnología, Rosaura Ruiz destaca Coatlicue
- Vanguardia: Coatlicue, cuándo estará lista
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