tech

México, el datacenter de América del Norte: $82 mil millones en juego y el pedo del agua que nadie menciona

tech · 5 min de lectura

México, el datacenter de América del Norte: $82 mil millones en juego y el pedo del agua que nadie menciona

AWS, Google y Microsoft están construyendo la infraestructura de IA de Norteamérica en suelo mexicano. Querétaro ya tiene el 72% de la capacidad del país y la energía y el agua se están acabando.

México, el datacenter de América del Norte: $82 mil millones en juego y el pedo del agua que nadie menciona

Cuando la gente habla de nearshoring en México, piensa en maquiladoras, líneas de ensamble, manufactura. Pero hay otro nearshoring pasando en silencio que, si eres de tech, te debería importar más: el nearshoring de cómputo. Y ya empezó, cabrón.

AWS lanzó su región México Central en enero de 2025. Google Cloud ya opera su tercera región latinoamericana en Querétaro. Microsoft comprometió $1,300 millones de dólares en cloud e IA para los próximos tres años. Y según la Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC), entre 2026 y 2031 habrá una inversión total de $82,500 millones de dólares en construcción y equipamiento de data centers en el país.

Eso no es coincidencia. Eso es estrategia de infraestructura a escala continental.

El mapa real de quién está construyendo qué

Actualmente México tiene 279 MW de capacidad operativa en centros de datos, 205 MW en construcción activa y 1,730 MW ya anunciados para los próximos años. La distribución geográfica dice mucho:

  • Querétaro: 72% de toda la capacidad instalada del país
  • CDMX: 10%
  • Nuevo León: 9%
  • Jalisco: 5%
  • Guanajuato: 3%

Querétaro se convirtió en el hub porque tiene fibra óptica, temperatura moderada, y estaba en el radar de los hiperescalares desde antes. Google lo confirmó abriendo ahí su región. Equinix opera varios nodos en Querétaro y Monterrey. KIO Networks, ODATA y Ascenty llevan años construyendo ahí.

El contexto del por qué México y no otro país de LATAM: el T-MEC nos pone en posición perfecta. El comercio bilateral con Estados Unidos llegó a $935,100 millones de dólares en 2024, con más del 80% de las exportaciones mexicanas destinadas al mercado norteamericano. Tener los datos y el cómputo cerca reduce latencia, cumple regulaciones de localización de datos y baja costos de transferencia. Es nearshoring digital, y tiene toda la lógica.

Lo que esto significa para empleos tech en México

Aquí viene la parte que más importa para quienes laburamos en tech. La MEXDC estima que entre 2026 y 2031, la expansión de data centers va a generar 98,366 empleos directos e indirectos en construcción, más 35,430 puestos vinculados a operación. AWS por sí sola está hablando de aproximadamente 7,000 posiciones de tiempo completo en México, entre directas y en su ecosistema.

¿Qué tipo de trabajo? No solo técnicos en data center con overoles y multímetro. La ola arrastra ingenieros en cloud, especialistas en ciberseguridad, devops, administradores de redes, arquitectos de soluciones, y sí, también roles de IA para las empresas que van a consumir esa infraestructura. Si estás armando tu stack de herramientas de IA para trabajar en México en 2026, este contexto te importa: más infraestructura local significa mejor latencia, más opciones regionales y precios potencialmente más competitivos.

El perfil de talento que van a necesitar es re copado en papel, pero hay un detalle: México todavía no tiene suficientes egresados con perfil cloud nativo para absorber esa demanda. Eso es una oportunidad si sabes dónde estar parado.

El pedo que nadie menciona: agua y energía

Aquí es donde el panorama se complica. Y mucho.

El problema de la energía: La red eléctrica nacional tiene actualmente un margen de reserva del 3%, cuando el umbral regulatorio mínimo es 6%. La demanda de los data centers está creciendo más rápido que la generación. El Bajío y la frontera norte tienen las líneas de transmisión al límite. El artículo de El Financiero del 21 de julio sobre la crisis de datacenters y nearshoring lo dice claro: “la ventaja geográfica no sustituye la política pública.” Para cubrir los objetivos de capacidad proyectados se necesitan 1.7 GW adicionales de generación. Eso no se consigue de la noche a la mañana.

El problema del agua: Esto es más grave de lo que parece. Un data center de 1 MW con sistemas de enfriamiento por agua consume aproximadamente 25 millones de litros al año. Querétaro tiene 30 centros de datos concentrados y es el sexto estado con mayor estrés hídrico del país. El dilema técnico es brutal: las tecnologías de enfriamiento que ahorran energía generalmente disparan el consumo de agua, y las que ahorran agua consumen más electricidad. No hay respuesta fácil.

Las mismas tensiones que vio Microsoft cuando anunció su inversión en Japón para IA están presentes aquí: la infraestructura se mueve a donde existen garantías de suministro. México tiene el nearshoring, tiene la ubicación, pero necesita resolver el triángulo imposible de energía estable, agua y permisos ágiles.

México no puede correr IA de escala todavía

Dato que pocas notas están diciendo con suficiente claridad: el data center más grande de México, ubicado en Pedro Escobedo, Querétaro, opera a 149 MW. Según reportes de la industria, los despliegues de IA a gran escala típicamente requieren capacidades de 250 MW o superiores, aunque los requisitos varían según la arquitectura y escala del modelo específico. O sea: a la fecha, ningún data center en México puede alojar un sistema de IA de frontera a escala real.

El proyecto de Durango que se anda cocinando apunta a 250 MW con inversión de entre 1,700 y 2,000 millones de dólares, listo a mediados de 2028. Eso cambiaría el juego. Pero falta tiempo, y en infraestructura tech, el tiempo es lo que más duele.

¿Y tú qué ganas con todo esto?

Depende de dónde estás parado. Si eres dev, devops o trabajas en cloud, el crecimiento de infraestructura regional significa mejores opciones de trabajo locales con proyección internacional. Si eres empresa, significa que en 2-3 años habrá más opciones de hospedaje de datos dentro del país con mejores garantías de latencia y cumplimiento normativo. Si eres ciudadano de Querétaro o del Bajío, significa que hay que estar muy atentos a lo que le va a costar esto al agua y a la red eléctrica.

El nearshoring de cómputo ya no es prospecto: ya está pasando. La pregunta es si México va a resolver sus cuellos de botella de energía y agua lo suficientemente rápido para no perder el tren en los próximos 18 meses.

¿Tú qué ves? ¿Oportunidad o pedo energético que va a explotar? Déjenlo en los comentarios.

Fuentes

Comentarios

No te pierdas ningún post

Recibe lo nuevo de Al Chile Tech directo en tu correo. Sin spam.

También te puede interesar