Google firmó el acuerdo secreto con el Pentágono para usar Gemini en guerra y 600 de sus propios empleados le dijeron que no
El 28 de abril Google le dio al Pentágono acceso a Gemini para 'cualquier propósito legal', incluyendo redes clasificadas. Más de 600 empleados se rebelaron. Anthropic dijo que no al mismo trato y los etiquetaron de riesgo nacional.
El 28 de abril de 2026, Google firmó un acuerdo con el Departamento de Defensa de Estados Unidos para que el Pentágono use Gemini en redes clasificadas, para “cualquier propósito gubernamental legal”. Sin restricciones duras. Sin supervisión de Google. Sin forma de saber qué le están preguntando al modelo dentro de una red militar air-gapped.
Y el mismo día que firmaron, más de 580 de sus propios empleados publicaron una carta abierta diciéndole a Sundar Pichai que se rajara del trato.
Qué dice el contrato al chile
Según el reporte de 9to5Google sobre el acuerdo actualizado con el Pentágono, el contrato tiene dos puntos que hacen ruido:
Uno: El Pentágono puede usar Gemini para “cualquier propósito gubernamental legal”. Eso incluye planificación de misiones, análisis de inteligencia, selección de objetivos militares. Sin lista de restricciones. Sin veto de Google sobre casos de uso específicos.
Dos: Google se compromete a “asistir en el ajuste de sus configuraciones de seguridad y filtros de IA” cuando el gobierno lo solicite. O sea, si al Pentágono le estorba un guardrail, Google lo quita. El contrato lo dice así de directo.
El valor del trato ronda los 200 millones de dólares. En diciembre de 2025, el Pentágono ya había lanzado GenAI.mil, una plataforma con Gemini disponible para todo el personal de defensa a nivel no clasificado. En marzo de 2026 desplegaron agentes de Gemini para los tres millones de empleados del DoD. Este nuevo acuerdo del 28 de abril es el que abre las redes clasificadas.
La rebelión interna: 580 firmas y ⅓ con miedo a represalias
The Next Web reportó que más de 580 empleados de Google firmaron la carta de protesta, incluyendo más de 20 directores, directores senior y vicepresidentes. También firmaron investigadores senior de DeepMind. Aparte, otros 100+ empleados de DeepMind UK enviaron una carta interna separada.
Un dato que dice mucho: dos tercios aceptaron ser nombrados públicamente. El otro tercio pidió anonimato porque tienen miedo a represalias. En 2026, en una de las empresas más grandes del planeta, cientos de profesionales tienen miedo de que su nombre aparezca en una carta que dice “por favor no le vendas IA a los militares para matar gente”. Eso solo ya pinta el ambiente dentro de Google.
El argumento central de los empleados es técnico, no solo moral. Sofia Liguori, ingeniera de investigación de IA en Google DeepMind UK, lo explicó bien: “Es como entregar una herramienta muy poderosa al mismo tiempo que renuncias a cualquier tipo de control sobre cómo se usa.”
En redes air-gapped, totalmente desconectadas de la infraestructura de Google, la empresa no puede monitorear qué prompts le mandan a Gemini, cómo responde, ni si alguien está usando el modelo para cosas que el propio Google dice que no haría. La única garantía es “confíen en nosotros”. Los empleados dicen que eso no es suficiente.
Diferencia con el Proyecto Maven: ahora el jefe no se raja
En 2018, algo parecido pasó con el Proyecto Maven, donde Google colaboró con el Pentágono para analizar imágenes de drones con IA. Varios empleados renunciaron, miles protestaron, y Google eventualmente no renovó ese contrato. Se fue.
Esta vez la respuesta de liderazgo fue la contraria: la empresa emitió un memo diciendo que “con orgullo” trabaja con los militares y que seguirá haciéndolo. Tres años de esfuerzo para reconstruir credenciales en el sector defensa. No hay intención de dar marcha atrás.
Laura Nolan, ex-empleada de Google que renunció precisamente por Maven, explicó a Fortune por qué los empleados tienen menos poder ahora: recortes de costos que redujeron el leverage de los ingenieros, eliminación de foros internos de comunicación, y sobre todo, que toda la industria ya normalizó este tipo de contratos. OpenAI, xAI, Microsoft, Amazon y Nvidia ya tienen tratos similares con el Pentágono. Google no quiere quedarse afuera.
El pedo de los drones y la salida de $100 millones
Hay otra capa en este caso que está re buena. El mismo 28 de abril, Bloomberg reportó que Google había salido silenciosamente de un concurso del Pentágono valorado en 100 millones de dólares para desarrollar enjambres de drones autónomos controlados por voz.
Google había avanzado en el concurso. Notificó al gobierno el 11 de febrero de 2026 que no seguiría participando. Oficialmente dijo que fue por falta de recursos. Pero según Bloomberg, la salida siguió una revisión de ética interna.
O sea: Google firmó el acuerdo de Gemini clasificado, pero sí trazó una línea en construir el sistema de drones. Difícil saber si eso es congruencia, pragmatismo, o simplemente que los drones eran más arriesgados en términos de imagen pública.
Lo que hizo Anthropic y lo que les costó
Aquí viene el twist más cinematográfico del asunto. Como explicamos en nuestro análisis de cómo Anthropic le quitó el trono enterprise a OpenAI, Anthropic ha construido su diferencial en torno a la seguridad y el alineamiento.
Cuando el Pentágono les ofreció un contrato similar al de Google, Anthropic puso dos condiciones que no negoció: Claude no se usará en armas autónomas y no se usará en vigilancia masiva doméstica. El DoD quería acceso sin restricciones. Anthropic dijo que no.
El Pentágono los designó “riesgo en la cadena de suministro” y los bloqueó de todos los contratos del Departamento de Defensa. Un juez federal en California luego bloqueó indefinidamente esa designación. La jueza Rita Lin escribió que nada justifica “la noción orwelliana de que una empresa americana puede ser marcada como adversaria potencial y saboteadora de los Estados Unidos por expresar desacuerdo con el gobierno.”
El resultado práctico: Anthropic está excluida de contratos del DoD pero puede seguir trabajando con otras agencias del gobierno mientras litigan.
Y la ironía que nadie puede ignorar: Google está invirtiendo hasta 40 mil millones de dólares en Anthropic. La misma empresa que firmó el trato que Anthropic rechazó, es el principal inversor de la empresa que los rechazó.
Por qué esto importa más allá de Estados Unidos
Para los que trabajamos con modelos de IA en México y LATAM, este caso no es solo drama corporativo gringo. Define cómo se van a comportar estos modelos en contextos de alto riesgo y quién tiene la última palabra sobre sus guardrails.
Si Google acepta que el Pentágono ajuste sus safety settings sin supervisión, eso establece un precedente. Significa que esas configuraciones son negociables cuando hay suficiente dinero o presión política. Y si hoy es el DoD, mañana pueden ser otros gobiernos con menos escrutinio público que el de Estados Unidos.
La pregunta que queda abierta es si eso cambia cómo confías en el modelo que usas en tu empresa, en tu app, o para tu código. Si los guardrails son ajustables por contrato, ¿qué tan firmes son en realidad?
Algo que exploramos también en nuestro análisis de cómo GitHub va a entrenar su IA con tu código por defecto: la ética de estos sistemas siempre termina siendo negociada entre empresas y sus clientes más grandes, no entre usuarios y las empresas.
Esto no se va a resolver pronto. Los empleados de Google DeepMind UK ya votaron para sindicalizarse en parte por esto. El litigio de Anthropic sigue. Y la pregunta de fondo, si hay alguna IA que no debería existir o que debería tener límites que nadie pueda comprar, sigue sin respuesta oficial.
¿Tú en qué lado estás? ¿Los empleados de Google están exagerando o Anthropic es el único que está viendo el problema con claridad? Déjalo en los comentarios.
Fuentes
- 9to5Google: Google’s updated Pentagon deal uses Gemini for “any lawful government purpose”
- The Next Web: 580+ Google employees urge Pichai to refuse classified Pentagon AI deal
- Fortune: Google employee backlash against Pentagon AI contract
- Fortune: Google DeepMind workers vote to unionize over military AI contracts
- Tom’s Hardware: Google signs classified Pentagon AI deal but exits $100 million drone swarm program
- CNN Business: Judge blocks Pentagon’s effort to “punish” Anthropic by labeling it a supply chain risk
- Expansión: Empleados de Google piden cancelar acuerdo de IA con el Pentágono
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