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Maine intentó frenar los data centers de IA... y la gobernadora les dijo que no por 550 millones de dólares

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Maine intentó frenar los data centers de IA... y la gobernadora les dijo que no por 550 millones de dólares

Maine aprobó el primer moratorio estatal de data centers de IA en EE.UU. y su gobernadora lo vetó días después. Lo que esto significa para el resto del mundo y por qué México debería estar tomando nota ahora.

Maine intentó frenar los data centers de IA... y la gobernadora les dijo que no por 550 millones de dólares

El 15 de abril de 2026, la legislatura de Maine hizo algo que ningún estado de EE.UU. había hecho antes: aprobó un moratorio de 18 meses sobre nuevos data centers de IA que consuman más de 20 megawatts. Fue portada en The Washington Post, en TechCrunch, en todos lados. “El primer estado del mundo en decirle no al apagón energético de la inteligencia artificial.”

Nueve días después (24 de abril), la gobernadora lo vetó.

Y el motivo del veto lo dice todo sobre cómo funciona realmente este pedo.

Lo que Maine quería hacer

La ley, conocida como L.D. 307, era sencilla y directa: nada de nuevos data centers que jalaran más de 20 MW durante 18 meses, hasta 1 de noviembre de 2027. El objetivo era darle tiempo al estado para estudiar el impacto energético, económico y ambiental antes de que llegara otra ola de infraestructura de IA a instalarse sin que nadie le preguntara al vecindario.

La propuesta pasó con apoyo bipartidista. No fue cosa de un grupo radical: según WBUR, la gobernadora misma admitió que un moratorio “es apropiado”.

Entonces, ¿por qué lo vetó?

550 millones de dólares y cientos de empleos

En Jay, Maine, hay una antigua fábrica de papel que cerró en 2023 después de una explosión de calderas en 2020. Años de esfuerzo para redevelop el sitio, cientos de empleos prometidos, millones en ingresos fiscales para una comunidad que los necesita. Los desarrolladores tienen permisos avanzados para convertirla en un data center de 550 millones de dólares.

La ley, en su versión final, no incluía ninguna excepción para ese proyecto.

La gobernadora Janet Mills firmó el veto argumentando que la ley “no permite el avance de un proyecto específico en el Municipio de Jay que cuenta con fuerte apoyo local.” A pesar del veto, anunció que formará una comisión para redactar regulaciones sobre data centers. O sea, el moratorio no pasó, pero el debate sí avanzó.

La ironía es brutal: la primera ley del mundo para controlar el impacto energético de la IA se cayó porque bloqueaba un solo proyecto de 550 millones. El dinero siempre gana la primera ronda.

Pero Maine no está sola: 7 estados más en fila

Lo que hace interesante este momento es que Maine no es un caso aislado. Según Built In, hay al menos 7 estados con legislación similar activa en 2026:

EstadoPropuestaHasta cuándo
VermontCongelamiento totalJulio 2030
OklahomaMoratorio para +100 MWNoviembre 2029
VirginiaPausa de permisosJulio 2028
MarylandIndefinido hasta nueva regulaciónSin fecha
New YorkPausa de 3 añosPor definir
GeorgiaProhibición de 1 añoDesde julio 2026

Y hay más. El Senado federal también tiene una propuesta: el “Artificial Intelligence Data Center Moratorium Act” de Bernie Sanders. No va a pasar, pero el hecho de que exista ya dice algo.

¿Por qué tanto movimiento? Porque los números empezaron a incomodar a la gente. La NERC (la agencia que vigila la red eléctrica de Norteamérica) ya advirtió en su reporte de 2025 que partes grandes del este de EE.UU., el Medio Oeste y el noroeste del Pacífico enfrentarán déficits de energía para 2028 si el ritmo de construcción de data centers no se regula. En algunas zonas de Virginia, los precios de electricidad subieron 267% entre 2020 y 2025 según análisis de Bloomberg. Según DataCenterMap, Virginia tiene aproximadamente 600 data centers, con Northern Virginia concentrando la mayoría de ellos (602 según algunos reportes). Algunos reportes mencionan ‘over 300’ data centers en Virginia.

Y eso ya dejó de ser “un problema de allá.”

El pedo en México: boom sin red eléctrica

Aquí es donde esto se pone interesante para nosotros.

México tiene hoy 279 MW de capacidad operativa en data centers. La Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC) estima que el sector podría llegar a 1,516 MW para 2030, con más de 18,100 millones de dólares en inversión directa. Y eso fue antes de que el nearshoring se disparara con los aranceles de Trump.

Flex, la empresa de manufactura con sede en Singapur, ya comprometió 1,000 millones de dólares para el mercado de data centers en México. No es el único. La lógica es obvia: conectarse a la red eléctrica en Texas tarda 7 años en promedio. En México, aproximadamente 2 años. Las plantas de manufactura que llegaron por nearshoring necesitan procesamiento de datos cerca. La latencia importa cuando tienes robots, sensores y automatización industrial corriendo 24/7.

El problema es que toda esa energía tiene que venir de algún lado, y México depende principalmente de generación a gas de CFE. Las renovables son la promesa, pero en la práctica los data centers necesitan energía firme, no solar intermitente. Y la red del país no está diseñada para absorber ese crecimiento sin consecuencias.

Ya vimos cómo terminó la historia de los data centers con seguridad privada en el noroeste del país, donde los perros robot de $300,000 dólares no son la solución al problema de fondo: el verdadero cuello de botella es la infraestructura eléctrica, no la seguridad.

¿Debería México regular antes de que sea tarde?

La pregunta directa es: ¿debería México implementar un moratorio o regulación proactiva de data centers antes de que el problema se vuelva inmanejable?

Hay dos lados del argumento.

A favor de regular ahora: México tiene una ventana antes de que el boom se consolide. Si espera a tener el problema de Virginia, la red ya está comprometida y las comunidades ya están pagando tarifas infladas. Establecer requisitos de energía renovable, certificación ambiental y contribución a infraestructura eléctrica desde ahora es más fácil que deshacer lo construido.

En contra de regular ahora: El país todavía está en modo de atracción de inversión. Un moratorio o regulación mal diseñada puede mandar la señal equivocada a los capitales que están decidiendo entre México, Brasil o Polonia para sus próximas instalaciones. Y la SENER ya tiene regulaciones en proceso, incluyendo requerimientos de almacenamiento de baterías para nueva generación renovable.

La respuesta honesta es que no tiene que ser un moratorio de 18 meses como lo intentó Maine. Pero sí se necesita un marco claro antes de que el crecimiento supere la capacidad regulatoria. Lo que pasó en Estados Unidos es exactamente la secuencia que hay que evitar: primero llegan 643 data centers, luego la luz sube 267%, luego intentas poner reglas y ya es tarde.

Y como ya vimos con el RAMageddon y cómo la IA está consumiendo recursos de hardware a una velocidad que nadie anticipó, la demanda no va a frenar sola. La IA no tiene marcha atrás.

El dato que más importa

Maine casi lo logró. La gobernadora misma dijo que el moratorio “es apropiado.” Lo vetó por un solo proyecto, no porque la idea fuera mala. Eso significa que el consenso político para regular data centers de IA ya existe en EE.UU., incluso entre quienes vetaron la ley.

La pregunta para México no es si esto va a llegar. Es si vamos a tener una respuesta lista cuando llegue, o si vamos a estar igual que Maine: aprobando leyes de emergencia que se caen al primer lobby de 550 millones.

¿Tú crees que México debería regular los data centers de IA antes de que el boom energético se salga de control? Suéltalo en los comentarios, en serio que vale la pena el debate.

Fuentes

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